Archive for 26 octubre 2005

¿Aportas o absorbes energía?

Miércoles 26 octubre 2005

Hace unos días leí un interesante artículo de Juan Carlos Cubeiro en Expansión & Empleo, en el que nos plantea una preguntas sencillas mediante las que podemos ver en qué situación energética estamos.

“Cross y Parker nos hacen ocho preguntas que determinan hasta qué punto cada uno de nosotros aporta o absorbe energía de los demás:

1. ¿Te esfuerzas en desarrollar las relaciones en el día a día?
2. ¿Haces lo que has prometido hacer?
3. ¿Te enfrentas a los temas difíciles con sinceridad e integridad?
4. ¿Das soluciones en lugar de presentar las dificultades?
5. Cuando no estás de acuerdo con una opinión, ¿te centras en el tema en vez de atacar a quien la propone?
6. ¿Estás concentrado mental y físicamente en las reuniones?
7. ¿Eres flexible o tratas de llevar a los demás a tu punto de vista?
8. ¿Utilizas adecuadamente tus conocimientos y experiencia?

Te propongo puntuar entre 1 y 10 cada pregunta pensando en ti mismo, y pedirle a cinco personas de tu entorno laboral que lo cumplimenten anónimamente sobre ti. A partir del contraste puedes sentar las bases de un plan de acción personal relativo a tu capacidad de elevar o reducir la energía de tu equipo.”

Cubeiro, siempre reconfortante.

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La paradoja de la buena vida y el tiempo que dedicamos a lo que nos hace felices

Viernes 21 octubre 2005

Fernando Trías de Bes, en el boletín In&Out de ESADE, comenta que ahora tenemos más tiempo que nuestros antepasados, “pero se espera que hagamos tal número de cosas que tenemos la sensación de que no hay suficiente. Lee Burns, un economista norteamericano, describe este hecho como la «paradoja de la buena vida». Tenemos tanta ansiedad por acometer todo lo posible, que acabamos por no disfrutarlo. Tenemos una vida más rica, pero menos satisfactoria.”

“El profesor Richard Layard, de la London School of Economics”, continúa, “publica los resultados de un interesante estudio que compara el tiempo dedicado a diversas tareas con la felicidad que las personas dicen les produce. Por orden, las tareas que más alegrías dan son:

  1. el sexo
  2. vida social después del trabajo
  3. salir a cenar
  4. descansar
  5. comer
  6. hacer deporte
  7. rezar

A todas estas actividades la sociedad dedica el 23 % del tiempo semanal.

Las actividades más odiadas son, empezando por la más rechazada:

  1. el rato de desplazamiento por la mañana para ir al trabajo
  2. trabajar
  3. el tiempo de desplazamiento que supone volver del trabajo a casa
  4. ¡cuidar de los niños!
  5. las tareas del hogar

A estas cinco actividades la sociedad dedica el 42 % del tiempo semanal.”

No siempre “más rápido” significa “mejor”

Viernes 21 octubre 2005

Carl Honoré, autor de El elogio de la lentitud, escribe en el boletín In&Out de ESADE sobre el movimiento mundial que ha fundado. La base de su filosofía es la siguiente:

  • En nuestro mundo acelerado, en el que nos falta tiempo, todos sentimos la presión de hacerlo todo más rápido.
  • El problema es que no siempre “más rápido” significa “mejor”.
  • Sin embargo, existe una alternativa a este frenesí por las prisas. Por todo el mundo, la gente está reduciendo el ritmo de formas distintas –y, en consecuencia, consigue llevar una vida más rica y más productiva.
  • No es necesario rechazar la tecnología, dejar el trabajo o irse a una comuna. Simplemente, ir más despacio cuando es razonable hacerlo.
  • Nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido antepone la cantidad a la calidad. Disminuyendo el ritmo, utilizando el tiempo más inteligentemente, podemos hacer mejor las cosas y disfrutar más de ellas.

Elogio de la lentitud

Jueves 20 octubre 2005

How can I start slowing down?

Embracing the Slow creed means rethinking your whole approach to life.

But everyone has to start somewhere, so here are five tips for decelerating:

  1. Leave holes in the diary rather than striving to fill every moment with activity. Easing the pressure on your time will help you to slow down.
  2. Set aside a time of day to turn off all the technology that keeps us buzzing – phones, computers, pagers, email, television, radio. Use the break to sit quietly somewhere, alone with your thoughts. Or try meditating.
  3. Make time for at least one hobby that slows you down, such as reading, painting, gardening or yoga.
  4. Eat supper at the table instead of balancing it on your lap it in front of the TV.
  5. Always monitor your speed. If you’re doing something more quickly than you need to simply out of habit, then take a deep breath and slow down.

Más información >>

No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’

Jueves 20 octubre 2005

Carl Honoré, autor de ‘El elogio de la lentitud’, escribe en el boletín In&Out de ESADE sobre el movimiento mundial que ha fundado. La base de su filosofía es la siguiente:

En nuestro mundo acelerado, en el que nos falta tiempo, todos sentimos la presión de hacerlo todo más rápido.

El problema es que no siempre “más rápido” significa “mejor”.

Sin embargo, existe una alternativa a este frenesí por las prisas. Por todo el mundo, la gente está reduciendo el ritmo de formas distintas –y, en consecuencia, consigue llevar una vida más rica y más productiva.

No es necesario rechazar la tecnología, dejar el trabajo o irse a una comuna. Simplemente, ir más despacio cuando es razonable hacerlo.

Nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido antepone la cantidad a la calidad. Disminuyendo el ritmo, utilizando el tiempo más inteligentemente, podemos hacer mejor las cosas y disfrutar más de ellas.

No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’

Jueves 20 octubre 2005

Carl Honoré, autor de ‘El elogio de la lentitud’, escribe en el boletín In&Out de ESADE sobre el movimiento mundial que ha fundado. La base de su filosofía es la siguiente:

En nuestro mundo acelerado, en el que nos falta tiempo, todos sentimos la presión de hacerlo todo más rápido.

El problema es que no siempre “más rápido” significa “mejor”.

Sin embargo, existe una alternativa a este frenesí por las prisas. Por todo el mundo, la gente está reduciendo el ritmo de formas distintas –y, en consecuencia, consigue llevar una vida más rica y más productiva.

No es necesario rechazar la tecnología, dejar el trabajo o irse a una comuna. Simplemente, ir más despacio cuando es razonable hacerlo.

Nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido antepone la cantidad a la calidad. Disminuyendo el ritmo, utilizando el tiempo más inteligentemente, podemos hacer mejor las cosas y disfrutar más de ellas.

No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’

Jueves 20 octubre 2005

Carl Honoré, autor de ‘El elogio de la lentitud’, escribe en el boletín In&Out de ESADE sobre el movimiento mundial que ha fundado. La base de su filosofía es la siguiente:

En nuestro mundo acelerado, en el que nos falta tiempo, todos sentimos la presión de hacerlo todo más rápido.

El problema es que no siempre “más rápido” significa “mejor”.

Sin embargo, existe una alternativa a este frenesí por las prisas. Por todo el mundo, la gente está reduciendo el ritmo de formas distintas –y, en consecuencia, consigue llevar una vida más rica y más productiva.

No es necesario rechazar la tecnología, dejar el trabajo o irse a una comuna. Simplemente, ir más despacio cuando es razonable hacerlo.

Nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido antepone la cantidad a la calidad. Disminuyendo el ritmo, utilizando el tiempo más inteligentemente, podemos hacer mejor las cosas y disfrutar más de ellas.

No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’

Jueves 20 octubre 2005

Carl Honoré, autor de ‘El elogio de la lentitud’, escribe en el boletín In&Out de ESADE sobre el movimiento mundial que ha fundado. La base de su filosofía es la siguiente:

En nuestro mundo acelerado, en el que nos falta tiempo, todos sentimos la presión de hacerlo todo más rápido.

El problema es que no siempre “más rápido” significa “mejor”.

Sin embargo, existe una alternativa a este frenesí por las prisas. Por todo el mundo, la gente está reduciendo el ritmo de formas distintas –y, en consecuencia, consigue llevar una vida más rica y más productiva.

No es necesario rechazar la tecnología, dejar el trabajo o irse a una comuna. Simplemente, ir más despacio cuando es razonable hacerlo.

Nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido antepone la cantidad a la calidad. Disminuyendo el ritmo, utilizando el tiempo más inteligentemente, podemos hacer mejor las cosas y disfrutar más de ellas.

No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’

Jueves 20 octubre 2005

Carl Honoré, autor de ‘El elogio de la lentitud’, escribe en el boletín In&Out de ESADE sobre el movimiento mundial que ha fundado. La base de su filosofía es la siguiente:

En nuestro mundo acelerado, en el que nos falta tiempo, todos sentimos la presión de hacerlo todo más rápido.

El problema es que no siempre “más rápido” significa “mejor”.

Sin embargo, existe una alternativa a este frenesí por las prisas. Por todo el mundo, la gente está reduciendo el ritmo de formas distintas –y, en consecuencia, consigue llevar una vida más rica y más productiva.

No es necesario rechazar la tecnología, dejar el trabajo o irse a una comuna. Simplemente, ir más despacio cuando es razonable hacerlo.

Nuestra obsesión por hacerlo todo más rápido antepone la cantidad a la calidad. Disminuyendo el ritmo, utilizando el tiempo más inteligentemente, podemos hacer mejor las cosas y disfrutar más de ellas.

La paradoja de la buena vida y el tiempo que dedicamos a lo que nos hace felices

Jueves 20 octubre 2005

Fernando Tr�as de BesFernando Trías de Bes, en el boletín In&Out de ESADE, comenta que ahora tenemos más tiempo que nuestros antepasados, “pero se espera que hagamos tal número de cosas que tenemos la sensación de que no hay suficiente. Lee Burns, un economista norteamericano, describe este hecho como la «paradoja de la buena vida». Tenemos tanta ansiedad por acometer todo lo posible, que acabamos por no disfrutarlo. Tenemos una vida más rica, pero menos satisfactoria.”

“El profesor Richard Layard, de la London School of Economics”, continúa, “publica los resultados de un interesante estudio que compara el tiempo dedicado a diversas tareas con la felicidad que las personas dicen les produce. Por orden, las tareas que más alegrías dan son:

  1. el sexo
  2. vida social después del trabajo
  3. salir a cenar
  4. descansar
  5. comer
  6. hacer deporte
  7. rezar

A todas estas actividades la sociedad dedica el 23 % del tiempo semanal.

Las actividades más odiadas son, empezando por la más rechazada:

  1. el rato de desplazamiento por la mañana para ir al trabajo
  2. trabajar
  3. el tiempo de desplazamiento que supone volver del trabajo a casa
  4. ¡cuidar de los niños!
  5. las tareas del hogar

A estas cinco actividades la sociedad dedica el 42 % del tiempo semanal.”

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Viernes 14 octubre 2005

Libros

Viernes 14 octubre 2005

Gestión Empresarial

Jueves 13 octubre 2005
  • En los momentos de crisis, la imaginación es más importante que el conocimiento
  • Conciliación trabajo-vida como demanda social y valor diferencial que atrae profesionales
  • La buena suerte y la psiconomía
  • Los 7 hábitos para dirigir tu vida
  • Análisis del liderazgo empresarial español
  • ¿Aportas o absorbes energía?
  • No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’
  • La paradoja de la buena vida y el tiempo que dedicamos a lo que nos hace felices
  • Carpe Diem

    Jueves 13 octubre 2005
  • En los momentos de crisis, la imaginación es más importante que el conocimiento
  • ¿Somos felices?
  • Hoy puede ser un gran día
  • La felicidad: lecciones de una nueva ciencia
  • Diez claves clásicas de la felicidad
  • Científicos ingleses descubren la fórmula de la felicidad
  • Vivir
  • Instantes de Borges
  • El monje que vendió su ferrari (I)
  • La buena suerte y la psiconomía
  • Los 7 hábitos para dirigir tu vida
  • Decálogo de la serenidad
  • ¿Aportas o absorbes energía?
  • Elogio de la lentitud
  • No siempre ‘más rápido’ significa ‘mejor’
  • La paradoja de la buena vida y el tiempo que dedicamos a lo que nos hace felices