Archive for the ‘habilidades directivas’ Category

Las empresas necesitan menos comunicación y más claridad de ideas

Miércoles 14 noviembre 2007

Las compañías no necesitan realizar más acciones de comunicación para conseguir sus objetivos. Lo que realmente necesitan es tener más claridad:

  • Claridad sobre la visión de la compañía
  • Claridad sobre adónde quieren que se dirija la compañía (a corto y largo plazo).
  • Claridad sobre cómo la compañía llegará hasta allí.
  • Claridad sobre los roles individuales y sobre cómo esos roles crean valor y ayudan a avanzar hacia la visión deseada.
  • Claridad sobre cómo se tienen que entrelazar los roles para conseguir resultados sobresalientes.

Cuando las personas le piden a un líder que comunique, normalmente le están pidiendo más claridad. El miedo, la incertidumbre y la duda no se eliminan simplemente por comunicar. Para conseguir un nivel necesario de confianza, el líder debe tener claros los valores, propósitos y la visión.

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Movimientos estratégicos, de Jorge A. Vasconcellos

Domingo 11 noviembre 2007

Jorge A. Vasconcellos toma como punto de partida batallas históricas para analizar las estrategias que llevaron a diversos ejércitos a triunfar en los enfrentamientos y propone catorce estrategias para incrementar la ventaja competitiva de una organización: ocho de defensa y seis de ataque. El objetivo de estas estrategias es indicar, desde el punto de vista empresarial, cuándo atacar y cuándo defender; cuándo entrar en el campo de batalla o emprender la retirada, cuándo formar alianzas, cómo atacar en solitario, cuándo flanquear o rodear a los oponentes y, sobre todo, qué tácticas utilizar para cada situación.

En Movimientos estratégicos el autor ilustra estas estrategias analizando compañías tales como Hewlett Packard, Ford o Kodak. En estas comparaciones identifica qué tipo de ataque o de defensa ha utilizado la empresa mencionada y si esa estrategia fue la adecuada para hacerla triunfar, o por el contrario, para empeorar la situación. Es un libro técnico y práctico que incluye detalladas explicaciones sobre cuándo y cómo debe reaccionar una organización ante las circunstancias del mercado.

Uno de los cuatro principios fundamentales de este libro dice: “No hay nada escrito de antemano. Uno puede ser pequeño y triunfar, y por la misma razón, ser grande y perder. Todo depende de lo bien que se apliquen las reglas de la guerra. el líder que sabe qué estrategia debe realizar, cuándo llevarla a cabo y cómo tener éxito con ella, triunfará. El líder rival perderá”.

Si quieres, puedes ver en este enlace los resúmenes de más libros de gestión empresarial, comunicación y marketing.

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La mitad de los jóvenes españoles sueñan con ser funcionarios

Domingo 4 noviembre 2007

Hace poco leí una columna de Manuel del Pozo en el diario Expansión llamada Yo no quiero ser funcionario. Mis padres son funcionarios y siempre me han inculcado la idea de que hay que hacer las cosas lo mejor posible y que ello requiere esfuerzo y sacrificio, por lo que es injusto generalizar. Pero creo que este texto analiza de forma certera varios problemas actuales:

  • En España aumenta el número de jóvenes con poco espíritu luchador: pese a su edad y momento vital, no tienen grandes aspiraciones y evitan asumir responsabilidades. Mientras, en los países de la Unión Europea y extracomunitarios, esta tendencia no es tan pronunciada y los jóvenes están cada vez mejor formados y mantienen las ganas por luchar y trabajar.
  • La sociedad en general (políticos, instituciones, etc.) no está potenciando el pensamiento alternativo, el espíritu innovador, y la cultura del esfuerzo y el sacrificio. Por su parte, un buen número de familias españolas está obsesionado en conseguir hijos perfectos con una asfixiante y limitadora sobreprotección. Si a esto le unimos la aceptación por parte de los padres de que los jóvenes no tienen que asumir responsabilidades, y que no hay que exigirles, el resultado puede ser explosivo.
  • Se mantiene el divorcio entre la universidad y empresa. La universidad y la enseñanza en general, sigue sin lograr tomarle el pulso al mundo laboral real.
  • Pese a todo siguen surgiendo jóvenes que se arriesgan y defienden que compensa emprender, que ver crecer tu propia compañía no se puede comparar con nada, y que puedes llegar a realizar tus sueños. Jóvenes que demuestran con esfuerzo que la vida es demasiado bonita como para no hacer en ella lo que uno desea.

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Los 6 pasos de la delegación eficaz

Sábado 15 septiembre 2007

En Los 10 pecados capitales del jefe avanzaba que “para mandar, hay que saber delegar. La esencia del mando radica en la delegación de funciones y tareas a un tercero, al que se le debe proporcionar las herramientas adecuadas y al que se controla y evalúa”.

Y el VII Informe Radstad. El talento ante el jefe y sus encargos, va más allá y nos recuerda que el saber delegar es una de las facetas que más aprecian los colaboradores de sus responsables.

Dándole vueltas a ese tema, he recuperado un libro que leí hace años, titulado If you want it done right, you don´t have to do it yourself: the power of effective delegation (Si quieres que algo esté bien hecho, no necesitas hacerlo tú mismo: el poder la delegación efectiva), de la psicóloga Donna M. Genett. En él, se detallaban los 6 pasos de la delegación eficaz, que según su autora, son:

1. Definir los resultados esperados: prepararse con antelación para tener claro qué se quiere.

2. Definir claramente y explicar cada tarea. Ser muy específico. Pedir a la persona a la que se le delega que repita la información para garantizar que la ha entendido perfectamente.

3. Determinar los plazos temporales en los que se debe completar la tarea.

4. Definir los niveles de autoridad que la persona puede emplear en su tarea: Hacer recomendaciones, Informar y poner en marcha, y Actuar.

5. Establecer controles periódicos para reunirse con la persona que ha recibido el trabajo y analizar los progresos y ofrecer pautas si fuera necesario. Programe estas reuniones con cierta frecuencia al principio, para hacerlas más esporádicas a medida que la tarea esté bajo control.

6. Convocar una sesión de revisión para comentar lo que ha funcionado bien, lo que se podría mejorar y lo que se ha aprendido.

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Los 10 pecados capitales del jefe

Miércoles 12 septiembre 2007

“Toda organización precisa de una compleja cadena jerárquica para funcionar y la calidad de los jefes determinará su eficacia y viabilidad”. Así empieza Manuel Pimentel un excelente artículo en Cinco Días en el que resume el libro Los 10 pecados capitales del jefe, del autor Leo Farachede.

¿Cuáles son los 10 pecados capitales de los que todo jefe debe alejarse?

1. Que el jefe no ejerza como tal. Que no mande, o que, mande demasiado. Por el conocido principio de Peter de que todos ascendemos hasta alcanzar nuestro máximo nivel de incompetencia, muchos de los que fueron eficaces compañeros degeneran al alcanzar puestos de mayor responsabilidad para convertirse en malos jefes. Para mandar, hay que saber delegar. La esencia del mando radica en la delegación de funciones y tareas a un tercero, al que debe proporcionarle las herramientas adecuadas y al que controla y evalúa. Cuando un jefe no manda, la indecisión comienza a rodar hacia abajo para convertirse en una gran bola de nieve con mezcla de incertidumbre, tedio y desmotivación.

2. Que el jefe mande, pero no lidere. Tomar decisiones, pero ser incapaz de convertirlas en algo que los demás compartan. Existen jefes que parecen empeñados en distanciarse de sus subordinados, lo que hace imposible su liderazgo. Una de las características del líder es su capacidad para crear un equipo. Consigue que el conjunto esté por encima de la suma de las individualidades.

3. El jefe es muy prepotente.

4. Oír pero no escuchar. Escuchar lo que no se quiere oír es incómodo, difícil, pero necesario. El buen jefe que sabe escuchar obtiene valiosa información que le hace cuestionarse decisiones y formas de funcionamiento: tendrá más probabilidades de acierto. No escuchar mata. La empresa que no escucha a sus trabajadores, proveedores y clientes, muere.

5. Peder el control. Ya escribió Albert Einstein que dar ejemplo no es la principal manera de influir en los demás: es la única manera.

6. Anteponer los resultados concretos a hacer las cosas bien. Transmitir que uno quiere hacer las cosas bien, tiene mucho más fundamento que definir el objetivo en una cifra nominal e imponérselo a los demás. En la carrera por la calidad no existe línea de meta, nos recuerda Kearns.

7. No despedir a los empleados o directivos perjudiciales.

8. No pensar antes que nada en los clientes. Aunque todas las empresas dicen orientarse al cliente, el jefe es, en muchas ocasiones, el principal entorpecedor de este noble propósito.

9. Tener miedo, o dividir. El miedo paraliza a las personas y organizaciones. Y, lo que es aún más grave, el miedo a los posibles competidores internos obsesiona a los malos jefes, más pendientes de sobrevivir que de la eficacia de su gestión.

10. Ser injusto. Justicia es el deber de dar a cada cual lo suyo, tarea nada fácil en el seno de una empresa.

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Los líderes conectan con la gente

Domingo 3 junio 2007

Seguimos al l�derYa lo dijo Confucio en el 500 antes de Cristo:

Lo oí y lo olvidé.
Lo vi y lo entendí.
Lo hice y lo aprendí.
 

O como lo dice William Glasser en Life 2.0:

Aprendemos…
el 10%… de lo que leemos
el 20%… de lo que oímos
el 30%… de lo que vemos
el 50%… de lo que vemos y oímos
el 70%… de lo que discutimos con otros
el 80%… de lo que experimentamos personalmente
el 95%… de lo que enseñamos a otros.

Conseguir que nuestro mensaje llegue y cale en nuestro equipo es uno de los mayores desafíos del liderazgo. Las personas se sienten fuertemente comprometidas cuando conectan emocionalmente con el mensaje del líder. Tener conversaciones valiosas, compartir experiencias y enseñar, son los fundamentos para conectar emocionalmente con otros. Un nivel de comunicación débil lleva a la indiferencia emocional y a no comprometerse con la visión y los objetivos del líder. El buen líder pasa tiempo conversando y compartiendo experiencias con su equipo, usando sus destrezas para enseñar y guiar a otros.

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Tom Peters, el liderazgo y la innovación
Preguntas que deberías hacer a la empresa donde trabajarás
Elegir entre una empresa fuerte y un buen jefe
“Si el empleado no rinde, vigile a su jefe”
El zen de la empresa (4): la empresa con zendo – el jefe espiritual
Las empresas motivan poco a sus jóvenes figuras
Análisis del liderazgo empresarial español
Las claves de la estrategia, según Porter

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Los líderes conectan con la gente

Sábado 2 junio 2007

Ya lo dijo Confucio en el 500 antes de Cristo:

Lo oí y lo olvidé.
Lo vi y lo entendí.
Lo hice y lo aprendí.

O como lo dice William Glasser en Life 2.0:

Aprendemos…

el 10%… de lo que leemos
el 20%… de lo que oímos
el 30%… de lo que vemos
el 50%… de lo que vemos y oímos
el 70%… de lo que discutimos con otros
el 80%… de lo que experimentamos personalmente
el 95%… de lo que enseñamos a otros.

Conseguir que nuestro mensaje llegue y cale en nuestro equipo es uno de los mayores desafíos del liderazgo. Las personas se sienten fuertemente comprometidas cuando conectan emocionalmente con el mensaje del líder. Tener conversaciones valiosas, compartir experiencias y enseñar, son los fundamentos para conectar emocionalmente con otros. Un nivel de comunicación débil lleva a la indiferencia emocional y a no comprometerse con la visión y los objetivos del líder. El buen líder pasa tiempo conversando y compartiendo experiencias con su equipo, usando sus destrezas para enseñar y guiar a otros.


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Tom Peters, el liderazgo y la innovación

Domingo 20 mayo 2007

Líder es una persona totalmente dedicada al desarrollo de aquellos que trabajan para él, porque mi éxito está en función de darles la oportunidad de crecer, estés en el departamento o funciones que estés. La cuestión es si puedo atraer a los mejores profesionales del mundo de cada materia y darles la oportunidad de ser parte de una empresa que está intentando hacer algo que no se ha hecho antes, algo innovador”

Tom Peters es apasionado, convincente, atrevido…, su hoja de ruta tiene una sola línea: innovación (creatividad + imaginación) y varias pistas:

  1. Los mercados del siglo XXI: las mujeres son las que deciden lo que se compra y las personas mayores son las que tienen el dinero.
  2. Su propuesta describe un mundo de empresas de servicios profesionales (ESP), únicas en su cometido, y una red de talento, profesionales -muchas mujeres- que pasarán de un proyecto a otro, de una experiencia a otra.
  3. Para no morir, la salida pasará por la innovación, por re-imaginar el mundo.

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  1. Persigue el fracaso, ¡maldita sea!
  2. Secretos empresariales

Vía: Nueva Empresa

Secretos empresariales

Sábado 19 mayo 2007

El especialista en estrategia Gary Hamel enumera tres secretos de la gestión empresarial:

  1. Pon una “fecha de caducidad”. Cada unidad de negocio debería contar con una fecha antes de la cual debe probar su valor o, de lo contrario, cerrar la tienda.
  2. Spin in. Compra firma jóvenes para incorporar excelentes innovadores (p.e. Cisco, G.E.)
  3. Spin out. Deja que los equipos emprendedores de tu empresa vuelen bajo tus alas. Finánciales y apóyales en sus esfuerzos por montar nuevas empresas. Si una de esas empresas funciona… vuélvela a comprar.

Vía: Tom Peters

Conferencias gratuitas en Expomanagement 2007

Viernes 11 mayo 2007

El 23 y 24 de mayo tendrá lugar en el Palacio Municipal de Congresos del Campo de las Naciones de Madrid, Expomanagement 2007

Además del Congreso oficial (1.845€+iva en promocion) cuenta con una serie de conferencias gratuitas sobre Recursos Humanos, Emprendedores, Habilidades directivas, Marketing y ventas, Innovación y Management, que son interesantes.

Puedes inscribirte en las conferencias gratuitas de Expomanagement 2007 en este enlace y descargar el programa completo de las conferencias gratuitas de Expomanagement 2007 en este otro enlace.

Los 100 errores de la comunicación de las organizaciones

Jueves 19 abril 2007

¿Por qué el 3 funciona mucho mejor que el 4 en comunicación? ¿Cómo puede “el puente” ayudar a los portavoces a mantenerse en su mensaje durante una entrevista? ¿Qué piden los periodistas a las organizaciones sociales, empresariales y políticas? ¿Por qué es mucho más importante la estrategia que las tácticas en comunicación? La segunda edición del libro Los cien errores de la Comunicación de las organizaciones responde a muchas preguntas como estas.

En un recorrido ameno y práctico por las áreas más importantes de la comunicación corporativa, Los cien errores… va desgranando las mejores prácticas en la disciplina, con un ejemplo o un caso casi en cada párrafo.

El libro aborda los errores más frecuentes -y las prácticas adecuadas para evitarlos- en varios apartados:

  1. Sobre las relaciones con los medios (cómo hacer las mejores notas de prensa, ocupar espacio en los informativos de televisión o no decir nada inadecuado en una rueda de prensa, por ejemplo)
  2. En comunicación de crisis (qué decir y qué hacer en los primeros minutos, cómo preparar los procedimientos…)
  3. En relaciones con los inversores
  4. En las acciones de lobbying (qué esperan en este caso los políticos, cómo aplicar eficaces campañas de grassroots o de base…)
  5. Al organizar eventos y en el protocolo (los detalles que hay que controlar, la forma de lograr la máxima eficacia…)
  6. Para la comunicación interna
  7. En la investigación y la evaluación de la comunicación
  8. En la oratoria y la telegenia (trucos y consejos para lograr el corte perfecto, o un recordatorio de las míticas tácticas de la retórica…).

El libro se cierra con un apartado sobre los errores peores, que son los llamados “errores estratégicos“, que no estaba en la primera edición y que apunta porqué no hay más remedio que asumir la Responsabilidad Social Corporativa, la importancia de la estrategia frente a las tácticas, y otras tendencias de la comunicación contemporánea.

– Contenidos relacionados (libros):

Elegir entre una empresa fuerte y un buen jefe

Sábado 31 marzo 2007

Hace tiempo leí una interesante columna de Jack y Suzy Welch en Cinco Días donde debatían si es mejor tener un buen jefe en una empresa débil, o un mal jefe en una empresa fuerte. Siempre he pensado que tener un buen jefe es uno de los principales motivos por lo que estás en un trabajo concreto, aunque esta columna me hizo replantearme la decisión.

Si Welch tuviera que elegir entre las dos opciones, no tendría ninguna duda: escogería trabajar en una buena empresa.

Según su razonamiento, si estás en una compañía buena de verdad, sus líderes acabarán por encontrar el jefe flojo y echarlo. Puede que pase un tiempo, meses o incluso un año o más. En ese caso, puede que incluso te promocionen por haber conseguido resultados durante ese tiempo. Después de todo, todo el mundo ha estado alguna vez a las órdenes de alguien inestable, egoísta o simplemente incompetente.

Pero incluso si no te promocionan -añaden-, te compensará esperar. Podrás permanecer en tu departamento con un jefe nuevo y mejor, o cambiar de sección. Recuerda: la experiencia que acumules en una empresa fuerte, rodeado de gente inteligente, valdrá la pena, y la reputación de la compañía te proporcionará una credencial excelente para el futuro.

Ahora piensa en el otro escenario. Está claro que tener un buen jefe es una de las mejores vivencias que se pueden tener. Un buen jefe puede hacer divertido el trabajo y lo llena de sentido. Puede hacerle sentirse como en casa. Consigue que su equipo se sienta como una familia.

Pero la dinámica jefe bueno-compañía débil siempre acaba mal. Todos los jefes terminan por irse: ascendidos, despedidos o a otro departamento. Y algún día tu jefe se irá, también. De hecho los jefes fuertes de las empresas débiles son especialmente vulnerables debido al estrés de “proteger” a su gente del impacto de los grandes problemas de la firma. Esta carga puede agotarlos, o convertirlos en unos marginados en la compañía. En cualquier caso, al cabo del tiempo se marchan.

En otras palabras, las buenas vibraciones que recibe de trabajar con un buen jefe en una empresa floja son sólo temporales. Su jefe se marchará, pero la compañía seguirá ahí, y no podrá hacer nada al respecto. Estará atrapado. Conseguir un buen empleo después de trabajar en una compañía con una reputación mediocre o pobre es duro. Es casi como estar contaminado.

De alguna manera, la pregunta se reduce a elegir entre beneficios a corto y a largo plazo. A corto plazo, trabajar para un mal superior -incluso en una compañía potente- puede ser un infierno. Pero a largo plazo, cuando se haya marchado, al menos tendrás la oportunidad de salir adelante.

Trabajar para un jefe solvente puede ser un gran placer a corto plazo, desde luego, incluso si la compañía se está hundiendo alrededor suyo. A largo plazo, sin embargo, la felicidad se transformará en desasosiego. Tu jefe ya no estará ahí, y todo lo que te quedará serán credenciales de segunda categoría y un buen recuerdo.

Aunque creo que Welch tiene mucha razón, sigo pensando que es totalmente posible -y exigible hoy en día-, trabajar en una buena empresa y con un buen jefe.

VII informe Randstad. El talento ante el jefe y sus encargos

Jueves 29 marzo 2007

El joven talento busca la mejor relación entre salario y horas de trabajo, primando la conciliación de vida personal y laboral. Tareas estimulantes, buenos jefes y ambiente cálido son otras tres claves.

Buen ambiente. En los países anglosajones impera la competitividad frente a la cooperación. Los talentos consultados por Esade prefieren la segunda opción. Un buen ambiente, según el informe, se forma más por generación espontánea que por estrategia empresarial.

Reto renovado. El secreto para incentivar a una figura es ofrecerle nuevas responsabilidades como vía de aprendizaje. De lo contrario sentirá que su carrera está estancada y que corre el riesgo de quedarse fuera del mercado. ‘La rutina mata’, afirma Esade.

El ‘efecto jefe’. Un buen jefe debe ser un guía para sus colaboradores. Un trato educado, conocimientos y la capacidad de delegar son otras cualidades valoradas. Por contra, el responsable de un equipo se convierte en mal gestor del talento cuando ‘ostenta su cargo a diestro y siniestro, no sabe comunicar, no comparte información, suspende en el trato humano y mantiene su poder por intimidación’. Normalmente la jefatura se ejerce atendiendo a la cultura de la empresa y la presión de los resultados suele alienar a los cargos intermedios.

Motivación. Los proyectos ilusionantes y la sensación de avanzar en formación motivan a los personajes más activos. Estos declaran que trabajar en un proyecto creíble y gozar de autonomía les hace sentirse bien valorados. El reconocimiento del horario y la posibilidad de concentrar la jornada también son puntos positivos. Al margen de las malas condiciones salariales y jornadas interminables, al talento le molesta la falta de ética con el cliente.

– Contenido relacionado: Las empresas motivan poco a sus jóvenes figuras

Vía: CincoDías / Imagen: Stock.xchng

Las empresas motivan poco a sus jóvenes figuras

Jueves 29 marzo 2007

32 profesionales cualificados de entre 30 y 39 años le han contado a Esade cómo se sienten tratados en sus trabajo, y el resultado ha sido el VII Informe Randstad dedicado a la gestión del talento joven.

Guillermo Madamé, responsable de recursos humanos de Randstad, cree que se puede culpar de buena parte del déficit de motivación a los cargos intermedios: “Existe una crisis de liderazgo porque los jefes son cada vez más jóvenes, carecen de experiencia y, encima, no se les suele preguntar si quieren ser líderes”. Según Madamé, la empresa moderna requiere jefes muy enfocados hacia las personas, hasta el punto de afirmar que suele ser mejor líder el que sabe escuchar que el que tiene gran ambición.

Un dato preocupante para cualquier entidad es que el 70% del personal que tira la toalla lo hace por culpa de algún miembro del cuadro directivo. Y en esa gran porción suelen encontrarse los peones más notables de la organización.

Según el estudio de Esade, el empleado valioso no suele anclarse a la misma mesa durante años: “Buscan proyectos motivadores, por encima de cargos o de salario”, estima Carlos Obeso, director del Instituto de Estudios Laborales IEL-Esade. La totalidad de los seleccionados firmó un contrato fijo al primer intento, pero no fue hasta la tercera e incluso la sexta experiencia empresarial cuando encontraron un reto a su altura.

Otra conclusión importante es que la gestión del talento se está revelando como factor de éxito en todo el mundo empresarial.

La firma de cosmética Avon cuenta con 620 empleados en España y una gerente de Gestión de Talento, Lina Guerrero, en sus filas. “Lo primero que debe hacer cualquier empresa es definir qué es para ella el talento, para luego centrarse en incentivarlo y retenerlo’” subraya Guerrero, “como no hay puestos directivos para premiar a todo el que lo merece, una de mis tareas es diseñar acciones que motiven. Desde mi punto de vista lo que más se valora, por encima del dinero, es la evolución de una carrera, la claridad en los objetivos y un trato que premie en justicia el desempeño de cada uno“.

Entre las acciones impulsadas por recursos humanos en Avon figuran la rotación de personal entre departamentos para evitar la rutina y mejorar la formación, o el intercambio de efectivos entre sedes de distintos países. “Los responsables de Avon saben que el talento escasea en el mercado y aceptan de buen grado un tirón de orejas cuando detectamos que no se está gestionando bien”, concluye Guerrero.

“Nuestra experiencia dice que con un buen ambiente de trabajo, proyectos interesantes y un plan de formación adecuado, la gente no se cambia por dinero“, sostiene Linda Statera, responsable de recursos humanos de la tecnológica Unitronics.

– Contenido relacionado: VII informe Randstad. El talento ante el jefe y sus encargos

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El zen de la empresa (5): be water my friend, fluye sin fricciones

Martes 27 marzo 2007

En el mundo no hay nada más sumiso y débil que el agua. Pero atacando aquello que es duro y fuerte, nada puede superarla. Lao-Tsé.

Cuando una persona se centra en aquello que está realizando, de repente desaparecen todas las fricciones y lo difícil se vuelve fácil. Uno se funde con su tarea y el tiempo deja de tener importancia, así como todo lo que no es aquello que estamos haciendo.

El psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi realizó durante 25 años un interesante estudio sobre la felicidad. La base era la pregunta, ¿en qué momento se sienten felices las personas? De los 100.000 momentos de felicidad analizados, la mayor parte de estos tuvieron lugar mientras las personas estaban trabajando, y no en momentos de ocio, como era de esperar.

Al ser preguntados sobre esta placentera sensación, la describían como un estado de experiencia óptima en la que vivían con gran creatividad, concentración y placer, aquello que estaban haciendo: fluían con la tarea, porque estaban tan involucrados en ella que nada tenía más importancia.

El objeto del Zen es hacer cada cosa de la mejor manera posible. Es decir, sin fricciones ni resistencias.

Si somos capaces de fluir con nuestra tarea, el trabajo se convertirá en un placer y en un espacio de superación personal.

Para lograrlo hay que frenar en seco al gran enemigo del flujo: la dispersión. Cuando pretendemos cumplir varios objetivos simultáneamente suele suceder que no se culmina ninguno.

Contenido relacionado:

Vía: El zen de la empresa /Imagen: Stock.xchng

Propuesta de cómo debería ser la empresa

Martes 20 marzo 2007

Alfonso Durán-Pich, en el libro La empresa: un streaptease, indica varios puntos de retratan cómo debería ser la empresa:

  • Una empresa en la que la disyuntiva entre “el palo” y “la zanahoria” se quiebre, y en la que cada uno elija el “menú” que prefiera.
  • Una empresa que entienda que la “gestión del cambio” no es una moda pasajera, sino una realidad estructural.
  • Una empresa que asuma que el “cambio” ya no será más lineal sino discontinuo.
  • Una empresa en la que el lenguaje sea compartido y los “malentendidos” sean excepción.
  • Una empresa en la que prime la economía productiva, como principal responsable de la generación de “valor”.
  • Una empresa en la que los “canjes de cromos” se hagan únicamente en las horas de recreo.
  • Una empresa capaz de combinar el “high tech” (la alta tecnología) con el “high touch” (el lado humano de la vida).
  • Una empresa con capacidad autocrítica, donde los pavos reales tengan prohibida la entrada.
  • Una empresa con voluntad de futuro.
  • Una empresa orientada al mercado, en la que el marketing no sea una función aislada.
  • Una empresa cuyo mercado sea el mundo y no las naciones / estado más próximas, especie en vías de extinción.
  • Una empresa que no haga de la “subcontratación” una panacea.
  • Una empresa de yudocas, no de boxeadores.
  • Una empresa en la que se elijan a las personas por sus potencialidades, no por su género, raza o condición social.
  • Una empresa inquieta, abierta, con sentido crítico.
  • Una empresa en la que los managers aprendan a escuchar a los demás.
  • Una empresa innovadora.
  • Una empresa que apueste por la cooperación y no por la competencia.
  • Una empresa que esté convencida de que el “management” es más un arte que una ciencia.

La empresa: un streaptease

Martes 20 marzo 2007

Otro libro que también parece interesante es La empresa: un streaptease, de Alfonso Durán-Pich, que fue profesor de marketing en ESADE durante catorce años. Se trata de una crítica sutil al ámbito empresarial y a algunas de las teorías “oficialmente” aceptadas. Según él la empresa necesita resignificarse con cuatro lógicas: la lógica del podría (según el entorno), la lógica del poder (según las capacidades), la lógica del querer (voluntad), y la lógica del deber (eticidad).

El autor analiza, entre otros fenómenos, los elementos viciados de las relaciones laborales, las ideas pseudo-radicales del management, el ambiguo papel de la coordinación, y la confusión institucionalizada entre el marketing y las ventas.

Ahí van algunas ideas interesantes:

Hay que reconocer que resulta patético ver a trescientas personas, que han pagado 1.500€ cada una, asistiendo a una conferencia sobre “liderazgo”, impartida por un gurú con acento de Texas, con chistes incluidos que nadie entiende

Los consultores venden consejos
Si hay alguien en la consultora que es capaz de pensar, desarrollar e implementar una mejor estrategia que el consejero delegado de la empresa, lo razonable es ficharlo y cesar al actual

“Los empleados son habitualmente los peor parados entre “las partes implicadas”. Esperan siempre más de lo que obtienen, quizás porque en su imaginario personal la empresa es para ellos muy importante, aunque expresen verbalmente lo contrario”.

“La verdad es que hay que estar un poco loco para iniciar un proyecto empresarial sin garantías de éxito. Por suerte todavía hay suficientes locos”.

El mayor disparate es que personas con unas habilidades que la estructura no requiere, desarrollen la mejor estrategia posible, no la que el mercado espera”.

“La cultura es un sedimento que queda debajo de la moqueta del despacho del director general, cuando éste lleva ya algunos años jubilado”.

“Todavía hoy muchos directivos se comportan neciamente y tratan a los empleados como si fueran clones robotizados”

“En las grandes empresas, en las que las acciones están muy repartidas, los pequeños accionistas (que son la mayoría), acuden a la junta general como el que acude a un reparto benéfico. Les entregan una memoria, una carpeta y un bolígrafo o algún motivo recordatorio. Las juntas son manipuladas por los consejos de administración, cuyos componentes controlan entre todos un paquete minoritario, pero actúan como si el cortijo fuera suyo”.

“La mayoría de los “consejeros independientes”, ni actúan como consejeros ni son independientes. Han sido designados por el presidente o el consejero delegado y dan su voto a cambio de una buena remuneración”

“Algunas grandes corporaciones tienen una conducta esquizofrénica: plantan árboles por un lado y polucionan los ríos por el otro. O son unos majaderos o son unos necios”

“Se pueden hacer eficientemente multitud de cosas inútiles. Se pueden hacer y de hecho se hacen”

“El “product manager” es una anomalía organizacional que quema a muchos ejecutivos y los deja maltrechos a la mitad del camino. Pero si combinas tenacidad, capacidad de negociación y poder comunicador, tienes muchas posibilidades de ser gerente”

Cómo impulsar equipos y lograr resultados extraordinarios

Jueves 8 marzo 2007

Después de vender millones de ejemplares con Fish!, Harry Paul nos cuenta cómo aumentar la productividad y obtener resultados a través de 3 sencillas claves.

Todos aspiramos a generar emociones positivas en los demás. Es una de las necesidades básicas del ser humano y, sin embargo, lo olvidamos con demasiada frecuencia. Está demostrado que los directivos que alcanzan mejores resultados son aquellos que saben valorar el capital más valioso del que disponen: las personas. Pero, ¿cómo lograr que cada miembro de nuestro equipo dé lo mejor de sí mismo? Si sabemos ir más allá de las fórmulas de cortesía y logramos que nuestros empleados se sientan únicos e insustituibles, los resultados no se harán esperar. A toda marcha nos da la solución en un programa que incluye tres pasos:

Ganarse la confianza de los demás: saber escuchar y mostrar en todo momento un trato afable.
Recompensar cualquier esfuerzo: usar la imaginación para motivar a nuestros empleados
Mantener el nivel de energía positiva: mostrar un interés sincero para que los vínculos personales sean estables.

A través de la historia de Katy Adams los autores nos enseñan a aplicar este método. Katy es una ejecutiva brillante que tras sufrir un inesperado divorcio cambia totalmente su actitud con la gente que le rodea, descargando su rabia y malestar consigo misma en los demás. La solución a su descontrolada vida la encuentra en un psicólogo que dirige un exitoso programa de radio y que la enseña un sencillo método para que vuelva a ser la Katy a la que todo el mundo admiraba.

Se trata de un relato ameno y muy sencillo que también nos proporciona una lección sorprendente: podemos aplicarlo en cualquier situación cotidiana y observar cómo nuestra vida da un giro radical.

Cómo hacer una buena presentación (de PowerPoint o de cualquier otra cosa)

Domingo 4 marzo 2007

He leído mucho sobre este tema y la idea qué más me gusta es la de Guy Kawasaki.

Su propuesta es la regla del 10/20/30.

Una presentación de PowerPoint o similar:

  • no debería tener más de 10 diapositivas con 10 ideas importantes,
  • no debería durar más de 20 minutos
  • y no debería tener tipos de letra menores de 30 puntos

Además nos sugiere cuáles deberían ser los contenidos de la presentación y su orden(está pensado para la presentación de un proyecto de inversión, pero es fácilmente adaptable a otros proyectos):

  1. El problema
  2. Nuestra solución
  3. El modelo de negocio
  4. Base tecnológica / mágica de la solución
  5. Marketing y Ventas
  6. Competencia
  7. El Equipo
  8. Previsiones e hitos clave
  9. Status y plazos
  10. Resumen y Plan de Acción

Otro sitio donde se pueden ver buenas técnicas de presentación es Presentation Zen de Garr Reynolds.

También es interesante la propuesta de César Martín, de Alzado sobre cómo hacer una presentación.

  1. Aprende bien tu material
  2. No uses PowerPoint, tú debes ser el centro de la presentación. Usa demostraciones de tu producto, imágenes que sirvan para apoyar tu discurso. Lo que no sea relevante debe desaparecer.
  3. Empieza con 3 ideas clave, desarrolla cada una y termina con estas 3 ideas clave de nuevo.

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Cómo crear un plan de comunicación interna (2ª parte)

Jueves 1 marzo 2007

Veo que la información sobre Cómo crear un plan de comunicación interna (1ª parte) ha tenido una buena acogida y ha suscitado bastantes comentarios. He estado investigando más sobre el tema y he encontrado muy buenas informaciones gracias a los compañeros de PRNoticias. Aquí van otros nuevos documentos sobre planes de comunicación interna de grandes compañías, trucos sobre cómo los han puesto en marcha, cuáles han sido las mejores prácticas, etc.

 

1. Los soportes más eficaces de la Comunicación Interna en el BBVA (Jesús Frej, Director de Comunicación Interna de BBVA)

2. La Comunicación Interna en casos de crisis. Cómo reaccionar ante un conflicto de imagen (María Orgaz, Directora de Comunicación de IBM)

3. La construcción de una marca y su importancia como elemento de cohesión interna (Luis Díaz Güell, Director de Comunicación de Iberia)

4. Celebraciones internas de la empresa. El caso del tercer centenario de Caja Madrid (José Luis Cantalejo, Director de Comunicación Interna de Caja Madrid)

5. La Comunicación Interna en Novartis: gran aliada de la gestión empresarial (María Luisa Benlloch, Directora de Comunicación Interna de Novartis)

6. La Comunicación Interna en Telefónica, un reto compartido: RR.HH. y comunicación (Silvano Alonso, Director de Comunicación de Telefónica de España)

Espero de nuevo que os sean de utilidad a todos. Y si tenéis alguna duda, sabéis que estaré encantado de ayudaros.

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El zen de la empresa (4): la empresa con zendo – el jefe espiritual

Miércoles 28 febrero 2007

No puedes guiar a nadie más lejos de lo que tú mismo hayas llegado. Gene Mauch.

Además de optimizar el trabajo y los recursos para lograr determinados objetivos, un directivo con empleados a su cargo es ante todo un gestor de personas. Más concretamente, es un gestor de sentimientos humanos.

Muchas personas con responsabilidades directivas no poseen esta capacidad y deben renovar constantemente su equipo, con el gasto de tiempo y energía que supone enseñar una y otra vez las funciones a realizar.

Las corporaciones con éxito, en cambio, procuran conservar y mantener motivados a sus mejores empleados. Una plantilla estable, formada y que avanza en una misma dirección, es la mejor garantía para el éxito de un departamento.

El líder espiritual
Lo primero que debe transmitir el directivo con personal a su cargo es seguridad. En tiempos cambiantes en los que todo parece derrumbarse a nuestro alrededor, es importante que alguien marque la pauta, muestre un camino claro a seguir.

Nada resulta más desesperante y desmotivador para los trabajadores que un jefe inseguro que cambia de idea constantemente y obliga a hacer tareas en balde. Cuando cunde la impresión de que la barca no va a ninguna parte, los marinos simplemente dejan de remar.

La empatía es la clave
Por mucha visión de empresa que tenga un jefe, nunca logrará grandes objetivos si carece de una herramienta imprescindible para trabajar con seres humanos: la empatía.

Las personas que son incapaces de ponerse en el lugar de los demás, tropiezan una y otra vez con la misma piedra y nunca llegan a entender dónde estaba el error. Este tipo de líderes están condenados a rodearse de un equipo poco fiel, que a la mínima oportunidad abandonará el barco en busca de una mejor sintonía con sus nuevos superiores.

Para entender las motivaciones y dificultades de un empleado es indispensable vaciarse de uno mismo y encarnarse en esta persona.

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Vía: El zen de la empresa

Consejos para buscar empleo eficazmente (Ray & Berndtson)

Miércoles 28 febrero 2007

He leído hace poco un artículo de José Medina, presidente de la empresa de búsqueda de ejecutivos Ray & Berndtson, en la que da varios consejos sobre cómo buscar empleo eficazmente. Aquí va un resumen.

Buscar empleo desde el puesto de trabajo actual o en situación de desempleo implica moverse, una labor que frecuentemente nos sitúa en la tesitura de tener que elegir entre varias opciones y tomar decisiones con información incompleta y/o cierta presión por el paso del tiempo.

Después de la muerte de un ser querido y del divorcio, la pérdida del empleo es el evento que mayor infelicidad y desasosiego genera en el ser humano. El cambio de trabajo, es un proceso que se vive con dudas, incertidumbre, y a veces una buena dosis de ansiedad.

1. Ponte a trabajar desde hoy. Adopta una actitud proactiva. Anticípate y muévete. Madruga y trabaja duro.

2. Utiliza varias vías. No te limites a una sola empresa de selección y pon en marcha otros contactos.

3. Aplica la ‘Ley de Pareto’. Concentra tus esfuerzos y no te diluyas. Selecciona con criterio. Un veinte por ciento de las opciones te proporcionará el ochenta por ciento de posibilidades. Concéntrate en este veinte por ciento.

4. Trabaja tu red de contactos, tanto formal como informal, con amigos y profesionales. El mercado de trabajo es muy grande y sólo se cubren entre el diez y el veinte por ciento de los puestos mediante empresas de selección profesional.

5. Evita el síndrome ‘Rebeca’. No te limites a más de lo mismo y amplía tu horizonte de posibilidades. Tu próxima novia no tiene que ser necesariamente como la anterior. Explora otros sectores y puestos donde tus capacidades se puedan aplicar eficazmente.

6. Persevera hasta el éxito. Este punto es el más importante, y puede sustituir a todos los demás. No desfallezcas, date palmadas en la espalda, automotívate.

7. Pide consejo. Sobre todo, a buenos amigos y a profesionales.

8. Aprende a decir no. No te quedes con el primer grano de maíz que te surja por el camino. Analiza y reflexiona bien cada opción.

9. Contempla el autoempleo como alternativa. Trabajarás más, aprenderás más, te divertirás más, y, probablemente, ganarás más de lo que te esperabas. Tendrás además mayor control sobre tu carrera, tu futuro y tu vida.

10. Deja abiertos caminos y puentes. No rompas la relación si descartas algún puesto o te descartan. Lo que no ha podido ser hoy puede serlo mañana. Trata de obtener feedback de tus entrevistas.

11. Cuida el cómo. No transmitas el mensaje de que buscas a la desesperada. Con aplomo y de forma serena, manifiesta que te estás planteando un cambio de orientación en tu carrera, que has cubierto una etapa y exploras opciones en tu desarrollo profesional.

12. Márcate objetivos ambiciosos pero realistas. Que la distancia entre tus capacidades y experiencia y tus objetivos sea razonable.

Vía: Expansión & Empleo

El zen de la empresa (3): Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución

Martes 27 febrero 2007

Si un problema no tiene solución, agrándalo. D. D. Eisenhower.

El Zen aconseja a veces agrandar un problema que no se ha conseguido resolver hasta el momento. Como dice el proverbio chino: Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.

Lo difícil como trampolín.

Cada crisis es una oportunidad de engrasar las herramientas personales y subir el listón de lo que somos capaces de hacer. Esto explica por qué cuando la situación se pone realmente difícil llega la solución milagrosa. Nos empleamos tan a fondo que llegamos a movilizar todos nuestros recursos.

La muerte es el no conflicto.

El ser humano es depredador y necesita ir en pos de objetivos. Quitarle la lucha, el instinto cazador, es como recluir un felino en una jaula en la que apenas puede moverse.

Los retos son la vida.

La próxima vez que te encuentres ante un lío gigantesco, considéralo una oportunidad. Serías mucho menos sin ese reto. El tamaño del ser humano lo dan las dificultades a las que se enfrenta día a día.

El ser humano necesita una cota mínima de esfuerzo –e incluso sufrimiento- para mantener la salud mental. Así como un automóvil que esté aparcado varios años sin ser utilizado, acaba no arrancando, una vida sin exigencias ni retos acaba reduciendo los recursos de la persona.

Ante todo, mucha calma.

En realidad, son nuestra irritación y ansiedad internas las que nos pueden hacer percibir el entorno como opresivo. Cuando nos sentimos interiormente bien, en calma y satisfechos, incluso una situación difícil se nos antoja manejable. Si decidimos actuar al respecto, seremos más eficaces haciéndolo con calma. La frustración interna es la que crea, directa o indirectamente, los enemigos.
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Vía: El zen de la empresa / Imagen: Stock.xchng

El zen de la empresa (2): trabajar aquí y ahora

Martes 27 febrero 2007

La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarlo todo al presente. Albert Camus.

Una empresa y sus empleados no viven de las horas de trabajo consumidas, sino del trabajo realizado. Asumir esto es un primer paso para centrarse en el momento presente y disparar la eficacia. ¿No sería más efectivo analizar y especular menos y empezar a remar con energía?

Si los trabajadores y los directivos tuvieran la disciplina de los monjes Zen –cuando meditan, sólo meditan; cuando comen, sólo comen; cuando trabajan, sólo trabajan-, ocho horas serían más que suficientes para abordar con eficacia las tareas.

En la práctica, se ha demostrado que las horas extras no suelen compensar las carencias en el funcionamiento de una empresa. Si se acostumbra a un trabajador a una jornada de diez horas, instintivamente ralentizará el ritmo de trabajo porque sabe que “tiene tiempo” para realizarlo.

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Decálogo de la Comunicación de Crisis

Jueves 8 febrero 2007

La gente de Burson-Marsteller, maneja un Decálogo de la Comunicación de Crisis que es interesante. Este es su contenido:

  1. No especular. Las primeras horas de una crisis se caracterizan por la escasez de información y la poca fiabilidad de los datos. Debe informarse sobre lo que se sabe y sobre lo que se está haciendo para responder a la situación, pero no aventurar hipótesis que no se sostengan con datos. Pero no especular no impide que otros lo hagan. Ante rumores o informaciones erróneas hay que responder rápida y ponderadamente.
  2. No aplicar una “cerrojazo informativo”. Aunque en principio parezca contradictorio con el consejo anterior, las fuentes “oficiales” en una crisis –la empresa o entidad que la sufre o que tiene la responsabilidad de su gestión—deben ser asequibles permanentemente para los medios de comunicación. Es mejor decir “no hay información nueva” que “no hay información”. Si las fuentes inmediatas no dan información, los medios la buscarán con otros interlocutores.
  3. No mentir. Nunca. Jamás. Si, inadvertida o accidentalmente, se ha dado una información errónea, tomar rápidamente las medidas para corregirla. Una vez rota la credibilidad con los medios y la sociedad es imposible recuperarla.
  4. Dar la cara y atender al plano emocional que desencadenan los hechos entre los afectados. Mostrar preocupación, interés y empatía no significa asumir responsabilidades ni aumenta el riesgo de posteriores demandas judiciales. Los afectados –y los medios y sus audiencias—quieren ver a personas “con cara y ojos”. Cuando no es así, la sensación que se transmite es nefasta.
  5. No intentar impedir el acceso de los medios de comunicación al lugar de los hechos y restringir este acceso solo en aras de la seguridad de los periodistas y la facilidad de maniobra de los equipos de emergencia.
  6. Establecer, cuando la situación lo requiera, canales de comunicación directa con afectados, empleados, familiares y otros grupos a través de líneas telefónicas 900 atendidas por personal cualificado, sitios web, puntos de información sobre el terreno, etc.
  7. Compartir regularmente la información de que se dispone con otras entidades relacionadas con la crisis (autoridades, servicios de emergencia, etc.) que también puedan ser fuente para los periodistas para limitar el riesgo de contradicciones informativas.
  8. Mantener informados, cuando es el caso, a empleados, proveedores, clientes…
  9. No eludir responsabilidades ni señalar culpables, lo cual NO significa asumir responsabilidades que incumben claramente a otros.
  10. No limitar el esfuerzo de comunicación a la fase “activa” de una crisis. Pasada ésta, suele quedar un gran camino por recorrer para recuperar la confianza de clientes, consumidores, vecinos, etc.

El documento completo que contiene este decálogo, está desarrollado por Carlos Lareau y se puede descargar en el siguiente enlace: Acción, reacción y emoción ante la catástrofe del Prestige.

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