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El buen karma

Jueves 13 marzo 2008

Mis hijas (3 y 5 años), me han dado hoy un mensaje muy especial. Me han recordado que para mantener un buen karma:

  1. A veces, no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte.
  2. Cuando te des cuenta de que has cometido un error, toma inmediatamente las medidas necesarias para corregirlo.
  3. Aprende las reglas para que sepas incumplirlas cuando conviene.
  4. No permitas que una pequeña discusión empañe una gran relación.

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El Zen de la empresa (6): A problemas complicados, soluciones sencillas. Menos es más

Martes 27 marzo 2007

El progreso es simple. Cualquier tonto puede hacer las cosas más grandes, más complejas, más violentas. Se necesita un toque de genio –y mucho valor- para avanzar en la dirección opuesta. Albert Einstein.

Uno de los pilares del Zen es: menos es más.

Simplifica tu vida.
Cuanto más reducido sea el número y tamaño de las posesiones materiales, más sencillo y económico te resultará ocuparte de ellas. Libérate de compromisos y obligaciones innecesarias para disponer de tiempo y poder hacer lo que realmente quieres.

Pon fin al trabajo no productivo
El trabajo no productivo es el tiempo que dedicamos a sacar punta a los lápices, limpiar el escritorio, hacer llamadas innecesarias, ir a por otra taza de café, organizar la agenda, hacer informes, reunir datos y otras ocupaciones que nos convencemos de que se tienen que hacer antes de dedicarnos al trabajo real. Una cierta cantidad de trabajo no productivo es necesario y no se puede evitar. Hay que eliminar el trabajo no productivo que se puede evitar.

Hay dos razones que explican el trabajo no productivo:

  1. No queremos hacer lo que tendríamos que estar haciendo.
  2. No tenemos nada que hacer, pero queremos aparentar estar ocupados.

En la actual era de la adicción al trabajo, las labores no productivas alcanzan un grado de complicación impensable. Es el fenómeno que hace que, en muchos casos, parezca imprescindible permanecer entre diez y doce horas en el trabajo.

Cuando el problema es uno mismo.
Séneca decía que No es porque las cosas sean difíciles que no nos atrevemos a hacerlas, es justamente porque no nos atrevemos que se vuelven difíciles.

Dirigir las culpas al exterior es una excelente forma de quedarse tranquilo, pero no ayuda a resolver el problema. Puesto que no podemos cambiar la coyuntura, la situación de la empresa, ni nuestros jefes, ¿qué tal si empezamos por nosotros mismos?

Para ello sólo hay que abrir los ojos. Si nos detenemos a observar aquello que hacemos bien, lo que hacemos a medias y lo que hacemos mal, encontraremos un campo inmenso de superación personal.

Contenido relacionado:

  1. El Zen de la empresa (1): Introducción
  2. El Zen de la empresa (2): trabajar aquí y ahora
  3. El Zen de la empresa (3): Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución
  4. El Zen de la empresa (4): la empresa con zendo – el jefe espiritual
  5. El Zen de la empresa (5): be water my friend, fluye sin fricciones

Vía: El zen de la empresa /Imagen: Stock.xchng

Anuncio Zen: be water my friend

Martes 27 marzo 2007

BMW ha sabido sacar provecho de la filosofía Zen en el último anuncio de publicidad. Aquí está el vídeo:

Para los que quieran ver el Vídeo completo de Bruce Lee de donde se extraen las imágenes del anuncio de BMW (be water my friend), lo pueden encontrar en este enlace.

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  1. Porque la vida es crecer (Anuncio Ibercaja)
  2. Mercedes Benz (otro buen anuncio)
  3. La magia de la creatividad (Excelente anuncio)
  4. Divertido corto contra los abusos de las teleoperadoras
  5. Los niños ven, los niños hacen: haz que tu influencia sea positiva (anuncio emocional)
  6. Truco para descargar los vídeos de YouTube

El zen de la empresa (5): be water my friend, fluye sin fricciones

Martes 27 marzo 2007

En el mundo no hay nada más sumiso y débil que el agua. Pero atacando aquello que es duro y fuerte, nada puede superarla. Lao-Tsé.

Cuando una persona se centra en aquello que está realizando, de repente desaparecen todas las fricciones y lo difícil se vuelve fácil. Uno se funde con su tarea y el tiempo deja de tener importancia, así como todo lo que no es aquello que estamos haciendo.

El psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi realizó durante 25 años un interesante estudio sobre la felicidad. La base era la pregunta, ¿en qué momento se sienten felices las personas? De los 100.000 momentos de felicidad analizados, la mayor parte de estos tuvieron lugar mientras las personas estaban trabajando, y no en momentos de ocio, como era de esperar.

Al ser preguntados sobre esta placentera sensación, la describían como un estado de experiencia óptima en la que vivían con gran creatividad, concentración y placer, aquello que estaban haciendo: fluían con la tarea, porque estaban tan involucrados en ella que nada tenía más importancia.

El objeto del Zen es hacer cada cosa de la mejor manera posible. Es decir, sin fricciones ni resistencias.

Si somos capaces de fluir con nuestra tarea, el trabajo se convertirá en un placer y en un espacio de superación personal.

Para lograrlo hay que frenar en seco al gran enemigo del flujo: la dispersión. Cuando pretendemos cumplir varios objetivos simultáneamente suele suceder que no se culmina ninguno.

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Vía: El zen de la empresa /Imagen: Stock.xchng

El zen de la empresa (4): la empresa con zendo – el jefe espiritual

Miércoles 28 febrero 2007

No puedes guiar a nadie más lejos de lo que tú mismo hayas llegado. Gene Mauch.

Además de optimizar el trabajo y los recursos para lograr determinados objetivos, un directivo con empleados a su cargo es ante todo un gestor de personas. Más concretamente, es un gestor de sentimientos humanos.

Muchas personas con responsabilidades directivas no poseen esta capacidad y deben renovar constantemente su equipo, con el gasto de tiempo y energía que supone enseñar una y otra vez las funciones a realizar.

Las corporaciones con éxito, en cambio, procuran conservar y mantener motivados a sus mejores empleados. Una plantilla estable, formada y que avanza en una misma dirección, es la mejor garantía para el éxito de un departamento.

El líder espiritual
Lo primero que debe transmitir el directivo con personal a su cargo es seguridad. En tiempos cambiantes en los que todo parece derrumbarse a nuestro alrededor, es importante que alguien marque la pauta, muestre un camino claro a seguir.

Nada resulta más desesperante y desmotivador para los trabajadores que un jefe inseguro que cambia de idea constantemente y obliga a hacer tareas en balde. Cuando cunde la impresión de que la barca no va a ninguna parte, los marinos simplemente dejan de remar.

La empatía es la clave
Por mucha visión de empresa que tenga un jefe, nunca logrará grandes objetivos si carece de una herramienta imprescindible para trabajar con seres humanos: la empatía.

Las personas que son incapaces de ponerse en el lugar de los demás, tropiezan una y otra vez con la misma piedra y nunca llegan a entender dónde estaba el error. Este tipo de líderes están condenados a rodearse de un equipo poco fiel, que a la mínima oportunidad abandonará el barco en busca de una mejor sintonía con sus nuevos superiores.

Para entender las motivaciones y dificultades de un empleado es indispensable vaciarse de uno mismo y encarnarse en esta persona.

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Vía: El zen de la empresa

El zen de la empresa (3): Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución

Martes 27 febrero 2007

Si un problema no tiene solución, agrándalo. D. D. Eisenhower.

El Zen aconseja a veces agrandar un problema que no se ha conseguido resolver hasta el momento. Como dice el proverbio chino: Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.

Lo difícil como trampolín.

Cada crisis es una oportunidad de engrasar las herramientas personales y subir el listón de lo que somos capaces de hacer. Esto explica por qué cuando la situación se pone realmente difícil llega la solución milagrosa. Nos empleamos tan a fondo que llegamos a movilizar todos nuestros recursos.

La muerte es el no conflicto.

El ser humano es depredador y necesita ir en pos de objetivos. Quitarle la lucha, el instinto cazador, es como recluir un felino en una jaula en la que apenas puede moverse.

Los retos son la vida.

La próxima vez que te encuentres ante un lío gigantesco, considéralo una oportunidad. Serías mucho menos sin ese reto. El tamaño del ser humano lo dan las dificultades a las que se enfrenta día a día.

El ser humano necesita una cota mínima de esfuerzo –e incluso sufrimiento- para mantener la salud mental. Así como un automóvil que esté aparcado varios años sin ser utilizado, acaba no arrancando, una vida sin exigencias ni retos acaba reduciendo los recursos de la persona.

Ante todo, mucha calma.

En realidad, son nuestra irritación y ansiedad internas las que nos pueden hacer percibir el entorno como opresivo. Cuando nos sentimos interiormente bien, en calma y satisfechos, incluso una situación difícil se nos antoja manejable. Si decidimos actuar al respecto, seremos más eficaces haciéndolo con calma. La frustración interna es la que crea, directa o indirectamente, los enemigos.
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Vía: El zen de la empresa / Imagen: Stock.xchng

El zen de la empresa (2): trabajar aquí y ahora

Martes 27 febrero 2007

La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarlo todo al presente. Albert Camus.

Una empresa y sus empleados no viven de las horas de trabajo consumidas, sino del trabajo realizado. Asumir esto es un primer paso para centrarse en el momento presente y disparar la eficacia. ¿No sería más efectivo analizar y especular menos y empezar a remar con energía?

Si los trabajadores y los directivos tuvieran la disciplina de los monjes Zen –cuando meditan, sólo meditan; cuando comen, sólo comen; cuando trabajan, sólo trabajan-, ocho horas serían más que suficientes para abordar con eficacia las tareas.

En la práctica, se ha demostrado que las horas extras no suelen compensar las carencias en el funcionamiento de una empresa. Si se acostumbra a un trabajador a una jornada de diez horas, instintivamente ralentizará el ritmo de trabajo porque sabe que “tiene tiempo” para realizarlo.

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El Zen de la empresa (1)

Viernes 15 septiembre 2006

Alienta Editorial, el nuevo sello de Planeta dirigido por mi querida Carmen García-Trevijano, acaba de sacar a la calle un nuevo libro escrito por Yuki Ohiro y Francesc Miralles: El Zen de la empresa: soluciones sencillas para un mundo complicado. Después de los libros de éxito anteriores como NoMiedo, animo a todos a leerlo y para muestra, os avanzo algunos fragmentos:

  • Cualquier mejora que logre en su persona conducirá automáticamente a una mayor eficacia de sus colaboradores y a la buena marcha de toda la corporación.
  • «El arquero se apunta a sí mismo y se dispara a sí mismo.»
  • Cuando se deja de pensar en uno mismo, una enorme carga desaparece de nuestras espaldas, porque nada hay tan pesado ―y tan frustrante― como sustentar el propio ego.
  • El principal problema de este mundo es que los tontos y los fanáticos siempre están seguros de ellos mismos, mientras que la gente inteligente anda llena de dudas.
  • Para el hombre que sólo tiene un martillo como herramienta, cada problema le parece un clavo.
  • Una acusada miopía espiritual hace que juzguemos a las personas según nuestros propios defectos.
  • La mayor de las victorias es tomar el control de los propios impulsos.
  • Cada crisis es una oportunidad de engrasar las herramientas personales y subir el listón de lo que somos capaces de hacer. La muerte es el no conflicto.
  • Las personas que son incapaces de ponerse en el lugar de los demás tropiezan una y otra vez con la misma piedra y nunca llegan a entender donde estaba el error
  • Cuando una persona se centra en aquello que está realizando, de repente desaparecen todas las fricciones y lo difícil se vuelve fácil.
  • La sociedad occidental se ha vuelto experta en crearse más problemas de los que tiene y desea. Mantener una vida complicada es una gran manera de evitar cambiarla.
  • Los grandes éxitos empresariales que aspiran a consolidarse se basan en ideas muy simples. Puro sentido común.
  • El zen no sólo entiende por riquezas los ceros que se acumulan en la cuenta bancaria, sino también el respeto que se gana entre sus trabajadores y el resultado global de su actividad.
  • De nosotros depende que el centro de trabajo sea un lugar en el que sólo sucede aquello que es previsible ―y a veces ni eso―, o un zendo en el que florecen las iniciativas y se ponen en común para la buena marcha de la empresa.

Y como cierre: «Algunas personas ven las cosas como son y se preguntan: ¿por qué? Otras sueñan en cosas que nunca han sido y se preguntan: ¿por qué no?»
George Bernard Shaw

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Algo sobre mí

Miércoles 9 noviembre 2005

Hola, soy César Alonso Peña y vivo en Madrid (España). Me dedico al mundo de la comunicación y el marketing de forma profesional desde 1995 y en este tiempo he trabajado en medios de comunicación, productoras audiovisuales, agencias de comunicación y publicidad, y gabinetes de comunicación de grandes empresas.

Entre mis clientes a los que he prestado servicios de comunicación y marketing, están Walt Disney, General Motors, NH Hoteles, Coca-Cola, El Corte Inglés, Banco de Sabadell u Osborne.

Desde el año 2000 me he especializado en la comunicación del sector seguros y salud, investigando muy especialmente sobre la comunicación digital y la comunicación interna.

Compatibilizo mi trabajo diario con otras actividades profesionales como impartir cursos (P.e. Centro de estudios Adams, Universidad de Salamanca) y la escritura de libros y artículos especializados.

Os recomiendo leer el libro ¿Qué hacer cuando el marketing se transforma en un campo de minas?, con casos de la Harvard Business Review. No tanto porque haya colaborado en él sino porque contiene los pensamientos precisos de grandes estrategas con los que tengo la suerte de compartir algo más que la profesión, como Fernando Trías de Bes, profesor de ESADE y coautor de La buena suerte, Pedro Antonio García López, Director de Comunicación de Coca Cola, Antonio Núñez, Director de Estrategia de Saatchi & Saatchi, o Fernando Natera, Director de Comunicación e Imagen de PricewaterhouseCoopers

Si quieres hacerme llegar cualquier comentario o idea, no dudes en hacerlo en cesaralonsoweb@gmail.com o a través de:

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